Discurso de Sebastián Piñera sobre la Reforma Previsional

Queridos compatriotas, las prioridades de nuestro gobierno son las prioridades de todos los chilenos: seguridad ciudadana, empleo, salario, salud, educación y un nuevo y mejor trato a nuestros niños, nuestra clase media, nuestras regiones y nuestros adultos mayores de forma que los tiempos mejores lleguen a todos los hogares chilenos.

Un nuevo y mejor trato a nuestros adultos mayores es el objetivo y motivación central de este proyecto de reforma a las pensiones que hoy compartimos con todos nuestros compatriotas. Esta misión se hace más urgente al constatar que nuestra población está envejeciendo, porque cada día nacen menos niños y tenemos que promover la natalidad y porque cada día vivimos más y tenemos que mejorar la calidad de esos años adicionales de vida.

Hoy en Chile ya existen 3 millones de adultos mayores, los que por primera vez en nuestra historia superan el número de nuestros niños y jóvenes menores de 15 años, y hoy la tercera edad dejó de ser la antesala al otro mundo y debemos transformarla en una nueva y fructífera etapa de nuestras vidas, en la que los adultos mayores, que quizás han dejado de trabajar pero ciertamente no han dejado de vivir, puedan cosechar con dignidad, con alegría, con esperanza lo que sembraron durante sus vidas sus hijos, nietos, familia, sus amigos, afectos y amores.

Sabemos que hoy las pensiones son muy bajas y muy inferiores a las necesidades y expectativas de nuestros adultos mayores. Hoy tenemos 28 millones de pensionados de los cuales 1,5 millones tienen pensiones tan bajas que necesitan y se benefician del pilar solidario a través de la pensión básica solidaria y a través del aporte previsional solidario. De los beneficiarios de este pilar solidario un 62% son mujeres.

¿Por qué son tan baja las pensiones previsionales? Básicamente por tres razones: primero porque el ahorro previsional de sólo 10% de nuestros sueldos es claramente insuficiente; segundo porque producto del desempleo y la falta de desarrollo existen demasiadas y muy extensas lagunas previsionales y los sueldos son muy bajos; y tercero porque dado el aumento en las expectativas de vida cada vez se extiende más el periodo de jubilación que se debe financiar con nuestro ahorro previsional.

De ahí la vital importancia de concentrar nuestros esfuerzos en crecer con mayor fuerza, en crear más y mejores empleos, en mejorar los salarios y las oportunidades para poder así incrementar las pensiones futuras, pero también la importancia y urgencia de dar un nuevo y mejor trato a nuestros adultos mayores, nos exige actuar hoy día fomentando una nueva cultura de respeto, dignidad, cariño e integración de nuestros adultos mayores a nuestra sociedad.

Esto requiere más integración a sus propias familias, mejor salud, mejor transporte público, mejores oportunidades de trabajo, deporte, cultura y recreación, porque nuestros adultos mayores tienen mucho que enseñarnos y nosotros tenemos mucho que aprender de ellos.

Nuestro sistema previsional se basa en dos grandes pilares: el pilar contributivo a través del cual todos los trabajadores aportan mensualmente para su ahorro previsional que financiará sus futuras pensiones; y el pilar solidario con que el estado aporta recursos públicos para incrementar las pensiones de los grupos más vulnerables y más necesitados.

El proyecto de reforma a las pensiones que presentamos hoy apunta a fortalecer ambos pilares: el contributivo y el solidario. Su objetivo central es mejorar las pensiones actuales y futuras, pero con un cariño y una urgencia muy especial con aquellos grupos más vulnerables, con la clase media, con las mujeres y con aquellos que voluntariamente extiendan su permanencia en el mundo del trabajo para permitir que todos nuestros adultos mayores puedan superar y dejar atrás situaciones de pobreza o vulnerabilidad, y vivir sus vidas con mayor calidad mayor seguridad y con más dignidad.

Chilenas y chilenos, ¿cuáles son los pilares fundamentales de esta reforma previsional?

Primero aumentar el ahorro previsional de los trabajadores mediante un aporte adicional y mensual del 4% del sueldo de cada trabajador, que será financiado por los empleadores. Este mayor aporte crecerá en forma gradual de forma de no afectar nuestra capacidad de crear nuevos y buenos empleos y en régimen va a significar un aumento del 40% en las pensiones de todos los chilenos.

Segundo: fortalecer el pilar solidario que crecerá gradualmente hasta llegar a un 40% y va a pasar del 0,8 % actual a un 1,12% del PIB y significará un incremento del gasto público para fortalecer ese pilar solidario cercano a los mil millones de dólares que va a ser financiado con mayores aportes del estado.

Este fortalecido pilar solidario nos permitirá mejorar inmediatamente la pensión básica solidaria y el aporte previsional solidario en un 10% y estos continuarán creciendo en función de la edad del pensionado hasta un 50% la pensión básica solidaria y hasta más de un 70% el aporte previsional solidario.

Tercero: Además el estado aportará recursos adicionales para financiar un nuevo aporte a los pensionados de la clase media que superen un mínimo de cotizaciones y que será creciente con los años de cotización de cada trabajador.

Cuarto: este aporte adicional a los pensionados de la clase media será aún mayor para las mujeres de forma de compensar parcialmente su menor participación en la fuerza de trabajo, sus menores salarios, que muchas veces se debe a la maternidad o al cuidado de sus familias.

Quinto: el estado también hará aportes adicionales a quienes voluntariamente posterguen su permanencia en la fuerza de trabajo y su edad de jubilación. De hecho una permanencia adicional de cinco años en la fuerza de trabajo aumentan más de un 40% el monto de la pensión.

La mitad de ese mayor ahorro por postergar la edad de jubilación, irá a financiar las futuras pensiones y la otra mitad podrá ser retirada libremente por las personas una vez que estén jubiladas para poder disponer de ellas de acuerdo a sus propias necesidades o preferencias.

En síntesis el fortalecimiento del pilar solidario y los mayores aportes que hará el estado favorecerán en forma preferente a los más vulnerables, a la clase media, a las mujeres y a quienes incrementen voluntariamente su permanencia en el mundo del trabajo más allá de la edad legal de jubilación.

Esta reforma previsional aumentará también las opciones de los trabajadores para que ellos puedan elegir libremente quién administra este 4% adicional, a través de la creación de nuevas instituciones, que podrán ser con o sin retiro de utilidades y también podrán ser formadas por filiales de caja de compensación, cooperativas de ahorro y crédito, administradoras generales de fondos, AFP’s compañías de seguro etcétera, las cuales podrán administrar este mayor ahorro previsional sujeto a las reglas de operación e inversión que establecerá la superintendencia de pensiones.

Igualmente esta reforma aumentará la competencia en la industria de la administración de fondos de pensiones, mejorando la información a los trabajadores y las licitaciones de los nuevos afiliados y permitiendo descuentos en las comisiones en función del tamaño del grupo que se incorpora y de su compromiso de permanencia en el tiempo con un solo objetivo: bajar los costos, bajar las comisiones y mejorar sus pensiones.

En nuestra concepción, el ahorro previsional pertenece a los trabajadores y en consecuencia ellos y sólo ellos tienen el derecho a elegir quién y cómo administra sus ahorros tradicionales. Este derecho es no sólo reconocido, sino también respetado y fortalecido, por esta reforma previsional.

Esta reforma mejorará las pensiones apenas entre en vigencia pero dado que tendrá una aplicación gradual este incremento esta mejoría será creciente en el tiempo favoreciendo siempre en forma preferente y más rápida a los pensionados con menores ingresos o menores pensiones, con más cotizaciones, con mayor edad, a los pensionados de clase media, a las mujeres y a quienes incrementen voluntariamente su permanencia en el mundo del trabajo.

Y adicionalmente esta reforma previsional contempla un seguro solidario que será financiado con una cotización adicional del 0,2%, de cargo del empleador, para financiar una pensión adicional y creciente con la edad para aquellos adultos mayores, que por sufrir una dependencia severa, física o mental, no sean autovalentes y requieran un apoyo y una ayuda especial.

Queridos compatriotas, estamos convencidos que esta reforma previsional es justa, es urgente y es necesaria y requiere un mayor esfuerzo, gradual y creciente, tanto de los empresarios, que deberán financiar el 4% de la cotización adicional, como del estado, que deberá hacer un gran esfuerzo para aportar en régimen, recursos adicionales al mundo de la previsión del orden de los 3.500 millones de dólares.

Esta reforma no solo va a incrementar las pensiones de la mayoría de los pensionados, si no que se inserta dentro de nuestro compromiso de un nuevo y mejor trato con nuestros adultos mayores, que se materializa a través de políticas e iniciativas como el envejecimiento positivo o el adulto mejor, y que permitirá a todos nuestros adultos mayores una tercera edad más integrada, más plena, más feliz, junto a sus seres queridos.

De esta forma y de manera responsable y sustentable desde el punto de vista de las finanzas públicas y complementando la reforma del año 2008 y recogiendo muchas propuestas de los distintos sectores, estamos cumpliendo con nuestro compromiso, con nuestro deber de ayudar a nuestros adultos mayores a que puedan cumplir sus sueños, a que puedan mitigar sus temores, a que puedan desarrollar sus talentos y garantizarles una tercera edad con mayor calidad de vida, con mayor seguridad y con más dignidad.

Es justo y sabio que tratemos hoy a nuestros adultos mayores como queremos que nos traten a nosotros mañana. Hago un sentido llamado a todos los parlamentarios, de gobierno y de oposición, a aportar con un sentido constructivo, pero también con un sentido de urgencia a esta noble y hermosa misión de mejorar la calidad de vida de todos nuestros adultos mayores